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Ernesto Toledo: «El árbitro debe ser integral»

Por: Raydel Carales Manzano y Alain Mira López

Cuando un partido de polo acuático va mal, por lo general, las culpas siempre recaen en los árbitros, seres humanos encargados de impartir justicia bajo el constante asedio de la ingratitud.

En el caso cubano, ellos, los eternos incomprendidos del deporte, hacen su trabajo con la esperanza de terminar un partido sin recibir protestas e improperios de jugadores, entrenadores o del público mismo. Esa es su única remuneración.

Para el holguinero Ernesto Toledo, “pitar” cada choque sin errores y con total apego al reglamento es una máxima en su carrera como referee de waterpolo y, a sus 36 años de edad, ya es catalogado como un árbitro maduro y listo para empeños mayores.

Solo mencionar que no es casual su elección como miembro del Subcomité Técnico de Educación de la Asociación Mundial de Árbitros de Polo Acuático (WWR, por sus siglas en inglés), organización dedicada a promover «la fraternidad y el buen espíritu deportivo entre sus miembros, y los atletas y entrenadores que participan en las competencias atléticas oficiadas por sus afiliados».

Para conocer un poco más sobre es este reconocido árbitro cubano, Carales WP conversó con él, vía Whatsapp, y hoy les compartimos esta entrevista, en la cual viajamos por sus casi ocho años impartiendo justicia en el polo acuático cubano.

El árbitro Ernesto Hernández Toledo vestido de blanco levanta los dos brazos indicando la expulsión del jugador número nueve con las manos.
Foto: Cortesía del entrevistado

-¿Cuándo y por qué comenzaste en el mundo del arbitraje?

Mi primer acercamiento fue más por obligación que por motivación. En julio del 2013, mi provincia debía de participar en los Juegos Escolares Nacionales (U-15), celebrados en Santiago de Cuba, enviando un árbitro a dicho evento. Yo di el paso al frente y, de esta forma, representé a mi territorio, Holguín.

Así estuve por algunos años, alternando como entrenador en el alto rendimiento y participando como juez en algunos eventos, cuando no estaba al frente de la dirección técnica de los mismos.

Finalmente, decidí abandonar el alto rendimiento para enseñar waterpolo a los niños y, así, disponer de más tiempo con el objetivo de participar en la mayor cantidad posible de eventos. Creo que fue ahí cuando comenzó mi carrera impartiendo justicia.

-¿Cuál era tu relación con el polo acuático antes de ser árbitro?

De niño fui polista, como la mayoría de los entrenadores y árbitros en este deporte. Después de graduarme en el 2009, comencé a trabajar como entrenador dentro del alto rendimiento en mi provincia.

Actualmente, continuó como entrenador, pero en la base, formando a niños de entre ocho y once años de edad.

-¿Quién fue tu principal referente arbitral?

Creo que, para todos los árbitros cubanos, el principal referente fue, y todavía lo sigue siendo, Eugenio Martínez. Lamentablemente, no pude verle “pitar” en Cuba tanto como hubiese querido, pero sí creo que todos hemos absorbido sus enseñanzas a través de sus dos principales discípulos: los internacionales Juan Carlos Menéndez y Raúl Madera.

Ambos son mis referentes de conocimiento y formación arbitral en Cuba, pues mucho ayudaron en mi desarrollo como referee.

No puedo dejar de mencionar tampoco al español Jaume Teixido, quien fue mi primer modelo a seguir a nivel internacional cuando inicié mi carrera.

A él le debo mucho de mis conocimientos y, también, la oportunidad de permitirme acceder a la más actualizada bibliografía, tanto escrita como audiovisual, para mi constante autopreparación.

-¿Tienes algún ritual antes del partido?

Algo así. Previo al juego, me gusta prepararme con antelación, calma y serenidad. En el vestuario, antes de salir, necesito organizar mis pertenencias con mucha pausa y siguiendo un orden lógico de las cosas.

Organizo mi ropa, reviso y pruebo mis silbatos, y me acomodo las tarjetas de manera tal que pueda acceder a ellas de forma rápida.

Reviso una vez más cada paso y me siento algunos minutos solo y en silencio. Creo que es una forma de buscar la calma y concentración necesaria para enfrentar el choque.

Ernesto Toledo izquierda junto a Andy Hoepelman durante la visita a Cuba de un equipo holandés de categoría masters.
Ernesto Toledo junto a Andy Hoepelman en 2019. Foto: Cortesía del entrevistado

-¿Algún momento especialmente dulce durante tu carrera?

En noviembre del 2019, con motivo de la visita a la Habana, Cienfuegos y Varadero de un equipo de polo acuático holandés categoría Master, liderado por el miembro del Comité Técnico de Waterpolo, Andy Hoepelman, y otros reconocidos jugadores neerlandeses, encuentro amistoso que tuve el orgullo de organizar de conjunto con nuestra Federación Nacional, el Movimiento Masters de Cuba y la Esfaar “Giraldo Córdova Cardín.

Para el encuentro inaugural, vi llegar a nuestro querido Eugenio Martínez a la piscina para dar la bienvenida a nuestros visitantes y disfrutar del juego. Entonces, pensé. “esta es mi oportunidad”.

Después de las formalidades correspondientes, le pedí que me evaluara y me diera su opinión sobre mi nivel arbitral. Él, con su peculiar carácter, me dijo: “está bien, veremos qué puedo hacer; empieza a ver como lo haces”.

Tras el silbatazo inicial, cerca de la línea de medio campo, escuche que me expresó: “bueno, vas bien; empezaste bien, al menos pitas duro y fuerte”.

Cuando terminó el juego, pese a estar cansado y con la vista agotada por el intenso sol, se acercó y me comentó: “bien, muy bien, sobre todo porque has pitado solo; nada que replicar, nada que señalar: lo importante es que dominas bien de la ley de la ventaja, la exclusión y los penaltis”.

Ya en retirada, volvió hacia mí y, en tono jocoso, me dijo: “si hace falta que firme algo, me buscas”; se despidió de todos y se marchó.

Esa fue la última vez lo vi. Pero guardo con mucho cariño ese día y, sobre todo, sus palabras.

Ernesto Toledo, al centro vestido de blanco junto al equipo master holandés y el equipo cubano que toparon en Cuba durante el año 2019.
Ernesto Toledo (al centro vestido de blanco), junto a jugadores holandeses y cubanos durante el tope Master de 2019. Foto: Cortesía del entrevistado.

-¿Alguna anécdota divertida?

Hace algunos años, durante una Liga Nacional, fui designado para impartir justicia en el partido por la medalla de oro en el sexo femenino.

Hubo un momento en el choque donde me incorporo como árbitro a la ofensiva y se produce una fuerte acción de brutalidad por parte de la defensa, acción que me dispongo a sancionar de la forma más enérgica posible.

Salí, velozmente, para ponerme lo más cerca posible de la jugada, pero tropiezo con un cable de audio que rozaba el borde de la piscina y salgo disparado hacia adelante, para mi desgracia, justo enfrente de las atletas.

Disimulé tanto como pude el tropezón con algunos movimientos exagerados para demostrar que no permitiría otra acción de esa naturaleza, pero fue en vano, al final todos se dieron cuenta de mi percance.

-¿El momento más comprometido?

Los momentos más comprometidos dentro del arbitraje son cuando ocurren situaciones desagradables como recibir insultos, ofensas o amenazas de cualquier índole con el objetivo de desacreditar tu labor como árbitro, hacer daño o vengarse ante la impotencia de querer ganar una lucha pareja con el otro equipo. Cuando eso pasa, se nos culpa por todos los errores del juego.

Lamentablemente, pasé por una situación de ese tipo hace algún tiempo. Personas mal intencionadas intentaron encubrir y justificar su falta alegando errores arbitrales de mi parte.

Por fortuna, el cuerpo arbitral y el cuerpo técnico de entrenadores en Cuba somos, la mayoría, una gran familia y, rápidamente, encontré el apoyo de todos para sobreponerme.

-Con gran felicidad recibimos tu inclusión dentro del Subcomité Técnico de Educación de la WWR. ¿Qué significó para ti?

Sin dudas, una emotiva y grata noticia para mi familia, y en especial para mí. Era la señal de que iba por el camino correcto.

No obstante, creo que esta designación no es ningún premio al mérito personal y sí un reconocimiento a la rica historia del waterpolo cubano en décadas pasadas. Además, un incentivo para enrumbar su camino al éxito nuevamente.

Pero, sobre todo, pienso que fue una forma muy respetuosa de perpetuar el legado de nuestro querido Eugenio Martínez, quien fue miembro activo de la WWR durante muchos años.

En lo personal, representa un alto compromiso y la responsabilidad de estar a la altura del momento, la historia y el prestigio ganado por todos los que me antecedieron, tanto entrenadores como jugadores y los propios árbitros.

Por eso, asumo esta oportunidad con mucha humildad, valentía y consagración para poder exponer mis ideas, criterios y valoraciones sobre la base sólida del estudio diario y el aprendizaje constante, que permita utilizar ese conocimiento en función de mi país y sus selecciones nacionales en la consecución de mejores resultados. También en mi propia formación profesional y las de mis compañeros en Cuba, y en cualquier parte del mundo.

Miembros del Subcomité Técnico de Educación de la WWR. Fuente: sitio oficial de la WWR

-Eres parte del grupo encargado de crear los test para árbitros. Coméntanos cómo asumes ese reto

Ser parte de este selecto grupo me obliga a redoblar los estudios que diariamente hago del reglamento y de los diferentes manuales para árbitros. También a buscar alternativas para ver y analizar partidos de diferentes eventos internacionales, identificando situaciones que podríamos proponer para conformar los test.

Me encuentro en constante generación de ideas que, entre todos, damos forma y conformamos la versión final para que sea aprobada por el Subcomité y publicada en nuestra página web.

Hace mucho tiempo comprendí que el árbitro debe ser integral, no solo en el dominio de las reglas, sino también en poseer herramientas para poder dialogar y entender la necesidad de mantenerse actualizado de todo lo que se publica internacionalmente, porque esa es una de las principales formas de preparación.

Le dedico mucho tiempo al estudio del idioma inglés. Además, diariamente, todos los referee del Subcomité interactuamos en ese idioma en nuestro grupo de Whatsapp sobre diferentes aspectos de trabajo. Eso, sin duda alguna, me ayuda a mantenerme en constante desarrollo del idioma.

Cuando me toca conformar el test, lo hago desde el mismo inglés, para que, con la traducción, no pierda la esencia de lo que quiero exponer,

Además cuento con la ayuda de mi padre, que es profesor de Lenguas Extranjeras y es quien me hace la revisión final sobre la gramática de la redacción en inglés antes de enviarla a los demás compañeros del grupo.

-¿Tu sueño como árbitro?

Representar a mi país en eventos internacionales.

2 comentarios sobre “Ernesto Toledo: «El árbitro debe ser integral» Deja un comentario

  1. Muy bonito homenaje a un gibareño, a un holguinero, a un cubano humilde, de pueblo, muy consagrado y profesional en su actividad.
    Gibara tuvo y tiene tradición en Polo Acuático. Ernesto Hernández Toledo porta ese legado con responsabilidad y dignidad supremas.
    ¡Felicidades!

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  2. Mis felicitaciones a Ernesto, soy testigo cuando inició a pitar el polo Acuático, muy preocupado por su superación. Siempre pidiendo consejos de los más experimentados

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